Presentación
Había una vez, en los bosques del más allá, una familia formada por conejos, algunos blancos, algunos negros, pero todos conejos. Había una conejita, llamada la señora Conejilla. A ella le gustaba mucho tener hijos. Un día nacieron de ella tres conejitos más. Aunque a medida que iban creciendo, la madre se daba cuenta de que uno de ellos, Max, era mucho más rápido que los otros. Oyó rumores de otras conejas, de que su hijo podía ser una liebre. Y era cierto. Max, era una liebre.